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FELIZ MESKEL 2011

El Meskel es uno de los días sagrados del calendario etíope, sobre todo para la población cristiana; es uno de los festivales más importantes del país y en él se conmemora el hallazgo de la verdadera Cruz. La historia cuenta que fue hallada por Santa Elena, madre del emperador romano Constantino, el año 326. Santa Elena encendió una hoguera y pidió a Dios que le mostrara el camino para encontrar la verdadera Cruz. El humo le mostró el camino correcto, desde ese día, los etíopes celebran este día con antorchas y hogueras enormes.

Es un festival que dura dos días; el día 26 de septiembre se celebra la Procesión de la Demera. La Demera es una construcción de madera con forma de choza decorada con margaritas amarillas (flores del meskal - Aday Abeba), y rematada con una cruz. Los fieles, dirigidos por los sacerdotes, no paran de rezar y de cantar con manifiesta alegría. Finalmente, la autoridad religiosa prende la demera, y todos cantan y bailan alrededor de ella.

Es una procesión muy colorida, los sacerdotes visten sus trajes ceremoniales, grandes sombrillas de colores con brocados, coronas, diademas labradas y sobre todo las cruces procesionales de madera, bronce, oro o plata. Los fieles tanto hombres como mujeres llevan el traje tradicional etíope, hecho de algodón de color blanco llamado gabbi o netella. A menudo las mujeres usan vestidos (Kemis) y netella con bordes bordados en diferentes colores.

Todos cantan y caminan alrededor de la hoguera, con cruces y antorchas de madera decorada. Hoy es un día de alegría, una fiesta en toda la extensión de la palabra, un evento social que los cristianos del país esperan cada año con ansia. La gente abarrota las calles y no paran de bailar y de cantar.

La dirección en la que caen las astillas de la demera tienen diferentes interpretaciones para los etíopes: suerte, buenas cosechas, prosperidad, o todo lo contrario; también piensan que si el fuego se extingue por la lluvia las cosas van a mejorar, se alejarán todos los males y entrarán en una nueva etapa de alegría y bienestar.

El día 27 de septiembre, día del Meskel, se celebra con mucha comida, las familias vuelven a sus casas, donde preparan platos típicos etíopes a base de cordero o pollo acompañado de vegetales y huevos; todo colocado sobre la injera. Para beber tej, tella, areke y sorgo o borde; la comida termina con la ceremonia del café (buna) que se acompaña con palomitas de maíz dulces, maní o cebada cocida.

A lo largo de este día los fieles van al lugar de la Demera y las cenizas de la hoguera son empleadas para hacer la señal de la Cruz en sus frentes.

En estos días, todos tienen algo que comer, porque a los que no tienen nada la iglesia les ayuda.

Mientras arden las enormes hogueras del Meskel, nos acordamos de todas nuestras familias etíopes con el deseo y la esperanza de que las llamas quemen todo lo malo y a partir de hoy puedan tener un poco más de bienestar en esta época de dificultades que están pasando, nosotros desde aquí, les ayudaremos en todo lo que esté en nuestras manos.

FELIZ MESKEL 2011

“Demera" por Maître Afewerk Tekle, Addis Abeba, Etiopía.

FELIZ AÑO NUEVO 2004


El 12 de septiembre, es un día especial en Etiopía pues se celebra el Año Nuevo etíope, el Enkutatash (Regalo de Joyas), que marca el primer día del año 2004 según el calendario Juliano, seguido en el país africano; comienza el mes Meskerem. El calendario juliano se atrasa por el utilizado en el resto del mundo en 7 años y 8 meses. El Año Nuevo coincide con la terminación de la temporada de las lluvias, cuando en Etiopia comienza la primavera. Los campos se cubren de flores amarillas (Adey Abeba - Bidens Macroptera), florecen en septiembre y octubre y son conocidas como “flores del Meskal” (engicha o enqwutatash). Las niñas recogen estas flores y se las regalan a sus madres, simbolizando el cierre de una mala experiencia y esperando la llegada de una época de prosperidad y buena suerte.

Se celebra en todos los pueblos del país desde hace miles de años, con cantos, bailes, intercambio de regalos, reparto de alimentos y comidas tradicionales (injera y wat) y por supuesto con mucha alegría, esperanza, buenos deseos y semillas que simbolizan los frutos que dará el próximo año.

Grupos de niñas recorren las casas cantando a cambio de galletas o de unos céntimos de birr. Por la noche se hacen hogueras enfrente de las casas (el chivo) para ahuyentar la mala suerte y las familias cantan en torno a ellas y saltan las llamas.

Pero, como siempre, para muchas familias el día de Año Nuevo, pasará como una noche más bajo la luz de las estrellas y sin nada que comer.

Hoy, desde España, nos acordamos especialmente de todas nuestras familias etíopes, y les deseamos un Feliz Año 2004.



Melkam Addis Amet

YA ESTAMOS DE VUELTA

Ya estamos de regreso de Dubbo (Etiopía) y queremos compartir con todos vosotros las imágenes del nuevo COMEDOR, para cuya construcción habéis colaborado con nuestra Asociación.

El comedor ha quedado espectacular, es un espacio amplio de aproximadamente 300 metros cuadrados, funcional y bonito. Durante los meses de Julio y Agosto ha dado cabida a 900 niños que diariamente venían a comer a la Misión. Es una construcción sólida hecha de cemento y bambú; el techo por la parte exterior es de córcoro y en el interior es también de bambú para evitar el calor y el ruido.

Tiene dos entradas, una en la zona de los grifos por donde entran y salen los niños y otra en la parte izquierda que da a la cocina.

La región de Wolayta, en Etiopía, ha sufrido lluvias torrenciales e inundaciones, y sin este espacio nos hubiera sido casi imposible llevar a cabo “La Mesa De Los Pobres” que año tras año hacemos en estos meses.

Este año se han comprado esterillas para que los niños no se sienten directamente en el cemento, y no podían faltar para esta inauguración platos y vasos nuevos; se han comprado más de 1.000 unidades de cada. A cada niño se le ha entregado una cantimplora, con idea de que puedan beber agua durante la comida y también llevarla llena cuando regresan a sus casas, muchos de ellos caminan hasta 2 horas para llegar a la Misión.

De lunes a viernes a las 10 de la mañana abríamos la puerta de la Misión y los niños empezaban a entrar: primero a llenar las cantimploras y después a lavarse antes de la comida con los grifos que se instalaron dentro del presupuesto del comedor, en total 15. En un principio se trataba de lavarse sólo las manos, pero algunos se lavaban manos, pies y cabeza, incluso hasta los dientes. Para ello compramos 1.000 pastillas de jabón.

La comida está compuesta de: frijoles, maíz, trigo, té, bizcochos energéticos y pan; según los días. En total se han consumido: 16 quintales de frijoles, 13 quintales de maíz, 2 quintales de trigo, 81 cajas de bizcochos energéticos y 2.800 barras de pan.


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