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10 AÑOS DE SONRISAS


De nuevo … todo listo, llegó el momento de regresar a Dubbo, parece mentira, pero ya son 10 años desde aquella primera vez que pisamos Etiopía, pero a decir verdad, Etiopía nos sorprendió, y no ha dejado de hacerlo año tras año.


Tras un año de ausencia en sólo una semana nos reencontraremos con nuestros niños y familias de Dubbo, sentimos la misma emoción de siempre por reunirnos con ellos, por volver a sentir sus abrazos, su alegría y su cariño, todo ello es un regalo que nos hacemos cada 12 meses.



Son tantas cosas y sensaciones que hemos vivido allí desde el año 2007 que es imposible enumerarlas. Han sido 10 años de trabajo, pero fundamentalmente de: esperanza, alegría, ilusión, fuerza, amor, solidaridad y sonrisas; aunque también hemos tenido grandes momentos de tristeza y desánimo.



Hay que ser positivo y de nuevo este año nos va a salir todo bien. Ya tenemos las maletas preparadas con 240 kilos de material escolar, ropa, balones,…, y nuestros corazones con: mucha alegría, bastante ilusión, muchísimo cariño, mucho amor, una pizca de bondad, tres cucharadas de esfuerzo, unos gramos de constancia, un puñado de dedicación y una gran dosis de paciencia; con todo ello haremos una buena macedonia de sentimientos.



Muchas gracias a todos los que habéis colaborado en el Proyecto “Aulas de Vacaciones 2016”; también a todos los que habéis participado en el resto de los Proyectos de nuestra Asociación. Con la solidaridad y el compromiso de todos haremos que las cosas mejoren, pero os necesitamos a TODOS, un grano de arena no hace nada, pero grano a grano se forma una playa. En algunos momentos pensamos que lo que hacemos sirve para poco, pero realmente: “menos serviría si no hiciéramos nada”. En estos 10 años, os hemos necesitado a todos.



Dentro de las posibilidades de comunicación que tengamos allí, os iremos informando de nuestro trabajo sobre el terreno como en otras ocasiones.

Wolaitigna (ወላይትኛ) o Wolaitatuwa

Aunque la lengua oficial del país es el amhárico, cada región tiene su propia lengua. En Wolayta se habla Wolaitigna (ወላይትኛ) o Wolaitatuwa, que es una lengua hablada en omótico. El número de hablantes de esta lengua se estima en 2.000.000. Los wolayta están orgullosos de su lengua y utilizan muchos proverbios. 

Algunas palabras que utilizamos durante los días que estamos allí (escritas a mi manera):
 
ADIÓS – SARODITÉ
HOLA – SARO
BUENAS NOCHES – SARUA AKTTE
BUENAS TARDES – SARO PEIDETI
HASTA MAÑANA – GUONTO GAITANA
NO – BA
SI – AVE
DE ACUERDO – ISSHI
POR FAVOR – SIPENKA
GRACIAS – TOSHIMO
DE NADA – ISIPEMO
¿CÓMO TE LLAMAS? – SUNTAONE?
¿DÓNDE VAS – AU BAI?
VETE A CASA – SO BITE KETA
AGUA – HAATTA
AMOR – LOO
BESO – YERA
CASA – KETA
ESCUELA – TIMINTIKETA
FILA – MARA
GUAPO – LOASA
MADRE – AYUU
PADRE – AGUÁ
RÁPIDO – TOLO
SIÉNTATE – UTETE
PERSONA BLANCA - FARENGI
PERSONA NEGRA - ABESHA
SONRÍE – MICHA

Con respecto a los nombres, simplemente explicaros lo siguiente: tienen un nombre y dos apellidos, algunos diréis: “pues igual que nosotros”, pues no: después del nombre de pila, el primer apellido es el nombre del padre y el segundo apellido el nombre del abuelo paterno. Así que podemos encontrar a un niño que se llame: Abinet Lakew Demise o Lakew Demise Abinet o Demise Lakew Abinet,…, Así, que localizar a un niño en un poblado sin nombres de calles, sin números y sólo con estos datos, es para volverse loca.

Nuestros niños nos esperan.....



Región Wolayta: población y forma de vida

En la Región de Wolayta se estima una población de 1.721.339 habitantes, con una densidad de 385 habitantes/km2. Los Wolaitas tienen su propia cultura, tradición, legado político y su reino. Forman alrededor de 200 clanes, que se dividen en dos tribus principales llamadas Malla y Dogala. Los clanes se distinguen en inferiores y superiores, nobles y plebeyos, libres y esclavos; y no se puede, bajo ninguna circunstancia, sobrepasar las barreras establecidas por la tradición. La mayoría de la población son cristianos protestantes evangélicos, algunos cristianos ortodoxos y el resto musulmanes y otras confesiones cristianas.

Los Wolaitas son unas de las personas más pobres de Etiopía, así como de todo el mundo. La mayoría vive en zonas rurales, en tukules o casas de córcoro; aunque la mayor parte del día están todos fuera de sus casas. Su medio de subsistencia es la agricultura, que realizan con herramientas de mano arcaica. La escasez de tierra, la degradación ambiental y la pérdida de fertilidad del suelo debido al cultivo prolongado, son los principales problemas, que dan lugar a la baja productividad agrícola y por ello a la deficiencia de alimentos y el alto porcentaje de malnutrición en la zona. Casi la mitad de la población sufre de escasez de alimentos y están por debajo del umbral de la pobreza.

Un momento importante en la vida social de los wolayta y en realidad de todo el país, es el día semanal de mercado, representa una ocasión importante para las relaciones y los intercambios, un momento que ninguno se pierde y en el que todos están presentes con gran puntualidad.

Su lengua se llama Wolaitigna (ወላይትኛ) en amárico, o Wolaitatuwa en el idioma local. Sodo es el centro administrativo de la zona. Se encuentra a 383 km. al sur de Addis Abeba y a 157 km de Awassa. 
 
La música juega un papel importante en la vida de los Wolayta, tanto en momentos de alegría como de tristeza; todo lo celebran con largas e interminables canciones y bailes, siempre acompañados de aplausos y ritmo de tambores. Melodías únicas y de ritmo rápido, así como sus danzas tradicionales que resultan del todo acrobáticas.

Uno de los aspectos más desagradables de la sociedad Wolayta, como en el resto de Etiopía y de África, es la baja y deprimente consideración que tienen a las mujeres. Una mujer vale más cuantos más hijos pueda dar y rinda más en sus trabajos diarios: cavar la tierra, transportar agua, proveer la leña, preparar alimentos y bebidas, limpiar la casa, atender a los hijos, ir al mercado para vender los productos de su trabajo, etc… La sociedad reconoce al hombre amplia autoridad tanto sobre la mujer, como sobre los hijos.

En la zona el acceso a la educación es muy bajo, cuentan con malos servicios de salud, una infraestructura deficiente y falta de suministro de agua potable. Los Wolaitas necesitan escuelas, servicios de salud, abastecimiento de agua potable, otras infraestructuras y medios agrícolas para mejorar la producción de alimentos. En otro aspecto, también necesitan justicia, igualdad, distribución equitativa de los recursos y seguridad política y económica.
 

 

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